La Educación Ya No Debe Ser “Bancaria”*
“Especialmente en la sociedad de consumo;
la escuela ha llegado a ser una industria
y el diploma un producto”
Ivan Illich
Tal vez muchos de los recuerdos que tenemos de la escuela se remontan a aquellas cosas que aprendimos ‘fuera del programa escolar’.
Recordamos así a aquellos profesores que nos decían imperativamente que teníamos que ponernos de pie al verlos entrar, decir al unísono: “Buenos Días Profesor…” y casi rendirles pleitesía pues, ellos son los que poseen ‘todo’ el saber.
Luego nos sentábamos en una banca a escuchar todo lo que tenía que decirnos, nos importara o no, nos interesara o no, nos sirviera o no.
Desde hace muchos años la escuela ha sido (y lamentablemente todavía es) una institución que nos traduce que el aprendizaje es el resultado de la enseñanza. Sin embargo, tratar el tema del aprendizaje nos remonta, en primera instancia, a una problemática de carácter epistemológico, es decir, del cómo se aborda o construye el conocimiento.
¿Educar Para Qué?
Más que educación, lo que vivimos en nuestras escuelas es una especie de adoctrinamiento donde no entendemos nada pero que hacemos lo que se nos instruye. Es decir, nos quitan la voluntad propia.
Es importante que reconozcamos que el conocimiento debe hacernos libres, es decir, que nos permita poner en tela de juicio la información que nos están dando, eso requiere: primero, de ‘humildad’ y apertura por parte del profesor (eliminar la relación profesor-custodio) y segundo, la captación de los diferentes momentos de madurez humana que tengan los formandos para cimentar en ellos el sentido de la libertad. Es la misma libertad la que va a involucrarlo en su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.
Educar para la LibertadA partir de lo anterior confirmamos que somos seres biopsicosociales, es decir, que nos hace pensar en nosotros mismos como realidades humanas complejas por lo que podemos decir que la enseñanza centrada en el docente sea reconocida como menos fecunda, por lo que cualquier otro método de instrucción que incluya el aprendizaje activo y colaborativo (en el cual los estudiantes resuelven problemas, responden preguntas, formulan preguntas propias, discuten y explican) resulte más provechoso porque en estos últimos se alcanza un nivel más profundo y permanente de comprensión y aprendizaje del material del curso, se adquieren habilidades del pensamiento crítico y creativo y se forman actitudes positivas hacia la materia objeto de estudio y también un mayor nivel de confianza en el propio conocimiento y capacidad.Luego entonces, ¿Qué es lo que nos va a llevar a conocer como camino hacia la libertad?.
Educar para la libertad en el que se da la cooperación para el aprendizaje basadas en las aptitudes y necesidades de cada uno disposición.
Las conductas se darán en función de las experiencias del individuo y los aprendizajes, permitirán cambios en la forma de pensar, de sentir y de percibir las cosas. Por lo tanto, nos permitirán adaptarnos al entorno, responder a los cambios y responder a las acciones que dichos cambios producen.
Enfrentarnos a la Escuela como Centro del Saber
Nuestras sociedades son producto del desarrollo histórico y cultural en donde nos adoctrinaron para pensar en que la educación sólo podía darse dentro de cuatro paredes y sentados en un pupitre mientras el profesor habla y anota en el pizarrón.
En balde la enseñanza de los antiguos filósofos griegos que iban enseñando en las calles pues es muestra que la misión de la educación debe ser asumida por la sociedad no como una institución sino como la posibilidad de adquirir herramientas para la acción autónoma del conocimiento además que la suposición de la educación ‘bancaria’ nos limita a que sólo aprenda el que tiene los medios para hacerlo.
La sociedad y el estado deben garantizas que el que quiera aprender tenga el acceso a la información que éste requiera, que pueda comunicar sus conocimientos y que se desburocratice el proceso de enseñanza-aprendizaje en el que para avalar lo que sabes debes enfrentarte a un proceso gregario fundamentado en la adquisición de documentos o certificados que lo avalen. Es evidente que sería absurdo que sigamos insistiendo en que todos aprendamos de la misma manera ya que, como revisamos, cada uno tenemos intereses y necesidades distintas. Y sobre todo, dejar de ver a la educación como algo que nos segmenta, sino como un proceso no totalizante que reconoce etapas y que nos lleve a poner en crisis lo que nos dicen del mundo para que así podamos contar con un pensamiento libre.
Las Fotografías las tomé durante unas clases de preparación para entrar a la preparatoria, sin embargo y pese a la crítica a ese proceso de selección, nos da un ejemplo de cómo el enseñar no necesariamente tiene que ser dentro de un aula bajo los medios convencionales. La dinámica de las mismas ha trasgredido el 'enseñar' pues como la vida misma, se parende más fuera de la institucionalización que dentro de ella.
* Texto Fragmento de un artículo que escribí. Próximamente publicaré el link para ver el texto completo.